15
Mon, Aug

2 de octubre CXLVIII años de la elevación de San Blas Atempa como Municipio Libre*

Istmo
Typography

Atempa significa en lengua náhuatl “en la orilla del río”. Su fundación data de la época prehispánica, pero a la llegada de los castellanos a tierras zapotecas, este barrio tomó el nombre de San Blas, quien fue un mártir del cristianismo que llegó a ser Obispo de Sebaste en Albania, al sur de Rusia.

Desde el Siglo XVI era el barrio más poblado e importante de la entonces Villa de Guadalcázar, hoy Tehuantepec. Sus habitantes eran campesinos, cazadores y gran parte pescadores; por ello durante la construcción del antiguo convento de Santo Domingo (iniciado en 1544 y concluido en 1555) por Don Juan Cortés, Cosijopi II, fueron obligados a entregar pescados frescos todos los días para el sustento de las personas que estaban a cargo de la construcción.

En 1847 el Barrio de San Blas se levantó en armas apoyando el Plan que proclamaba “Religión y Fueros”. Más tarde, en 1850, también apoyó la rebelión que encabezó José Gregorio Meléndez, mejor conocido como Che GorioMelendre, en Juchitán, por la defensa de las minas de sal en las costas zapotecas.

Asimismo, los samblaseños y shihueños tuvieron una destacada participación en diferentes batallas defendiendo dignamente al Estado Mexicano con lealtad y valor, encabezados por Francisco Cortés, contra el Ejército Norteamericano en 1846 y 1847, en los combates de Cerro Gordo, Molino del Rey y el Bombardeo de Chapultepec.
San BlasAtempa Oaxaca2
Durante la Guerra de Reforma se destacaron nuevamente combatiendo al lado del joven Porfirio Díaz, quien era Gobernador del Departamento de Tehuantepec, en contra de Los Patricios, que luchaban en el bando conservador. En dicho conflicto salieron victoriosos. Posteriormente, durante la Intervención Francesa también estuvieron bajo las órdenes de Porfirio Díaz combatiendo el 5 de mayo de 1862 en la Batalla de Puebla, comandados, otra vez, por Francisco Cortes en el Batallón Morelos conformado por tehuantepecanos (en su mayoría de los barrios de San Blas y Shihui). En esa ocasión también participó el Batallón Independencia, integrado por juchitecos y pueblos aledaños, donde “las armas nacionales se cubrieron de gloria”, según el parte del General Ignacio Zaragoza.

Finalmente en Juchitán, en la Batalla del 5 de septiembre de 1866, participaron una vez más defendiendo estas tierras en contra del numeroso Ejército Francés, considerado el mejor del mundo en aquella época (este último, aliado con Remigio Toledo, apodado Gubisi, que en zapoteco significa ‘Víbora de cascabel’). San Blas y Shihui, nuevamente comandados por Don Francisco Cortés (quien resultó herido), participaron en la derrota de los imperialistas, victoria alcanzada al lado de las tropas provenientes de todo el Istmo, especialmente de los habitantes del hermano pueblo de Juchitán.

Durante más de tres siglos San Blas Atempa fue parte importante de la Villa de Tehuantepec, como también lo era el barrio más pequeño Shihui. Sin embargo, las diferencias políticas y sociales eran ya profundas, tal como permiten inferir los continuos conflictos surgidos entre blaseños y shihueños con los demás barrios tehuanos, especialmente a partir del incendio que ocasionaron a la comunidad por los problemas derivados de la Intervención Francesa. Por ello, después de la batalla del 5 de septiembre en Juchitán, los samblaseños y shihueños solicitaron separarse políticamente de Tehuantepec ante el Congreso del Estado, con apoyo del General Porfirio Díaz.

El honor de la autonomía política fue concedido por decreto número 4 expedido por el Gobernador Constitucional del Estado Libre y Soberano de Oaxaca, General de Brigada Félix Díaz, el día 2 de octubre de 1868, y el antiguo Barrio de San Blas fue declarado Municipio Libre. Más tarde, por decreto número 44, del 5 de diciembre del mismo año, fue incorporado el Barrio de Shihui como parte integrante del ahora pueblo de San Blas. En 1869 fue electo como primer Presidente Municipal, por periodo de un año, Don Mateo Jiménez.

Después de más de 120 años de ser Municipio Libre, San Blas Atempa se elevó a la categoría de Villa gracias a la gestión del entonces Presidente Municipal, el C. Israel Velázquez López, siendo el Gobernador del Estado de Oaxaca el Lic. Heladio Ramírez López, según decreto publicado el 24 de septiembre de 1990.

El pueblo de San Blas Atempa ha tenido personajes destacados que han dejado huella de su existencia, por lo que es necesario y oportuno mencionar humilde y dignamente a algunos de ellos:

San BlasAtempa Oaxaca

Lic. Anastacio García Toledo.- Licenciado en Derecho (UNAM). Fue Gobernador Constitucional del Estado de Oaxaca durante el periodo 1932 al 1936, en la época en que Abelardo L. Rodríguez (1932-1934) y Lázaro Cárdenas del Rio (1934-1940) ocuparon el cargo de Presidente de la República, respectivamente.

Profr. Arcadio G. Molina.- Maestro Normalista. Primer escritor moderno de la lengua zapoteca del Istmo, autor de varias obras entre los que podemos mencionar, El Jazmín del Istmo (Guiéxhoba, en 1889), La Rosa del Amor (1894) y su obra cumbre Historia de Tehuantepec, San Blas, Shihui y Juchitán en la Intervención Francesa de 1864, publicada en 1911, entre otras.

Profr. Flavio Gutiérrez Zacarías.- Maestro Normalista. Escritor zapoteco, autor de varias obras entre las que destacan El Shunco, La Tierra de los dones y La voz del Abuelo.

Don Atilano Morales Jiménez.- Músico talentoso, dueño de un gran acervo musical. Compuso marchas fúnebres, sones populares, cánticos navideños y marchas religiosas. Entre los sones populares destacan El Son Bandaga´, Son Be’ñe,Son Conejo, Son Coco, Son Toro, Guida´parashana, BitopaSu´udo (Son Calenda), Chetoluxhadxi y Teco Doroconocido como Desvelada. Dentro de las marchas fúnebres encontramos Amor fraterno, Camino de Gólgota, Lamento, Luto por Derecho, Secundino, Agustín, Benita, Paulino… Si escuchamos las marchas fúnebres que se tocan cuando asistimos a un entierro, la mayoría de éstas son las que el maestro Atilano Morales nos dejó de herencia.

Desde luego que no podemos dejar en el olvido a su hermano Juan Morales Jiménez quien le compuso a su esposa la Jota María Luisa, que el día de hoy bailamos en nuestras tradicionales enramadas con orgullo por ser uno de los poemas musicales más queridos de nuestra tierra.

Otro de los personajes que ha dado mucho de qué hablar es Francisco Trinidad, conocido en nuestro pueblo como Pancho Huinni’, quien fuera uno de los pupilos del ya mencionado Don Atilano Morales, y autor de la Polca Al besarte Concepción.
Dr. Facundo R. Génico Salinas.- Médico Cirujano y Partero, con especialidad de Cirugía (UNAM), realizó una serie de cirugías con resultados exitosos distinguiéndose como el mejor médico cirujano del Istmo y del Estado de Oaxaca. También participó en diversos Congresos que le dieron prestigio internacional, además de haber sido un líder político de su pueblo.

Don Francisco Cortés.- Realizó una brillante carrera militar alcanzando el grado de Teniente Coronel. Personaje que luchó con lealtad y valor en diversas batallas. Estuvo bajo el mando de Don Porfirio Díaz durante 9 años y 6 meses. Tuvo un papel importante en la separación de San Blas como municipio libre y en su honor una de las calles principales lleva su nombre desde 1968 (antes calle Santiago).

Don Mateo Jiménez.- Primer Presidente Municipal de San Blas Atempa. También fue un elemento fundamental en la separación del pueblo como Municipio Libre. Actualmente una de las calles principales también lleva su nombre.

El pueblo de San Blas Atempa es uno de los lugares de la región del Istmo que conserva con mucho orgullo sus tradiciones, costumbres y su lengua materna el zapoteco. Descendiente de los binigúla’sa’, raza guerrera, con carácter y temperamento, valiente y fuerte, noble y orgulloso de su linaje, la estirpe zapoteca.

Con humildad y orgullo escribo esta pequeña reseña dedicada a mi heroico pueblo de San Blas Atempa. A todos los hombres y mujeres, a todos los hermanos samblaseños.


* Extracto tomado del texto publicado en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, Año I, N° 11, Dom 07/Oct/2012. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.